Sin embargo, este crecimiento convive con tensiones estructurales cada vez más visibles. La competencia digital se intensifica, los márgenes operativos se reducen y la brecha de financiamiento persiste. De acuerdo con el Banco Mundial, el 41% de las pymes en países en desarrollo aún reporta necesidades de crédito no cubiertas.
En este contexto, la modernización tecnológica del crédito deja de ser un proyecto gradual. A partir de 2026, la capacidad de competir, escalar y gestionar el riesgo dependerá directamente de abandonar sistemas heredados y adoptar plataformas decisionales modernas.
Modernización tecnológica del crédito y el nuevo ecosistema competitivo
La modernización tecnológica del crédito en América Latina avanza impulsada por fuerzas regulatorias, tecnológicas y de mercado que actúan de forma simultánea. Las ventajas tradicionales del sector financiero se están erosionando rápidamente.
Por un lado, la expansión de esquemas de Finanzas Abiertas bajo marcos regulatorios como la Ley Fintech en Chile está redefiniendo el acceso y uso de los datos. Por otro, los sistemas de pagos en tiempo real, como PIX en Brasil o Bre-B en Colombia, elevan las expectativas de velocidad y experiencia del cliente.
Este cambio estructural se acelera con la inversión en fintech. Solo en el tercer trimestre de 2025, el capital de riesgo destinado al sector superó los 572 millones de dólares en América Latina, un crecimiento interanual del 82%, según CB Insights. El resultado es claro: menores barreras de entrada y un mercado donde la agilidad operativa se convierte en el principal diferenciador.
El nuevo estándar de la modernización tecnológica del crédito
La modernización tecnológica del crédito no consiste en sumar herramientas aisladas. Implica rediseñar el núcleo operativo del negocio crediticio. El nuevo estándar se basa en plataformas decisionales integradas que combinan datos, analítica avanzada y automatización.
Inteligencia artificial como base de la decisión crediticia
La inteligencia artificial dejó de ser experimental. Hoy es infraestructura crítica. McKinsey estima que más del 70% de las instituciones financieras utilizarán IA en procesos decisionales para 2026.
Su impacto es tangible. Permite scoring crediticio dinámico en tiempo real, detección temprana de fraude, monitoreo continuo de KYC y KYB, y automatización de procesos operativos que antes dependían de intervención manual. Todo esto reduce fricción, mejora la precisión del riesgo y protege la rentabilidad.
Fuente: McKinsey Global Banking Practice
Plataformas decisionales y orquestación del crédito
A medida que crecen los volúmenes de datos y la complejidad regulatoria, muchas organizaciones descubren que el problema no es la falta de información, sino la imposibilidad de orquestarla de forma eficiente.
Aquí la modernización tecnológica del crédito encuentra un punto crítico. Las plataformas decisionales modernas permiten unificar modelos, reglas, datos y flujos en un solo entorno gobernable. Soluciones como la GDS Link Decisioning Platform están diseñadas precisamente para este escenario, facilitando la creación, prueba y ajuste de estrategias de crédito sin depender de largos ciclos de desarrollo.
Este enfoque reduce silos, acelera el time to market y mejora la capacidad de respuesta ante cambios regulatorios o de mercado. Más información en https://www.gdslink.com.
Datos alternativos como motor de crecimiento crediticio
La modernización tecnológica del crédito también redefine el uso de los datos. Los datos alternativos permiten evaluar mejor a segmentos históricamente subatendidos y ampliar el mercado de forma rentable.
Entre las fuentes más relevantes se encuentran los pagos de servicios, telecomunicaciones, alquileres, comercio electrónico, remesas, economía gig y billeteras digitales. Según el Banco de Pagos Internacionales (BIS), el uso responsable de datos alternativos mejora la inclusión financiera sin deteriorar la calidad del riesgo cuando se integra en modelos avanzados.
Ignorar estas fuentes significa renunciar al segmento de mayor crecimiento del sistema financiero regional.
Arquitectura abierta y agilidad operativa
La modernización tecnológica del crédito exige dejar atrás arquitecturas monolíticas. El nuevo estándar se basa en plataformas modulares, configurables y abiertas, apoyadas en APIs.
Esta arquitectura permite orquestar todo el ciclo de vida del crédito, lanzar productos en semanas y habilitar modelos como el crédito embebido. Además, facilita integraciones con terceros y alianzas estratégicas, algo clave en ecosistemas financieros cada vez más interconectados.
Resultados de negocio impulsados por la modernización tecnológica del crédito
Los beneficios de la modernización tecnológica del crédito son medibles. No se trata de promesas, sino de resultados concretos.
En inclusión financiera, organizaciones como ASA Philippines Foundation demuestran que es posible escalar crédito a gran volumen con tasas de repago superiores al 93%. Cuando de gestión de riesgos se trata, la detección predictiva reduce pérdidas frente al aumento de fraudes sofisticados, como alertan estudios recientes del World Economic Forum.
Por su lado en la recuperación, el uso de analítica avanzada permite estrategias personalizadas que maximizan recuperación y experiencia del cliente como ha sido el caso de clientes que implementa la plataforma unificada de GDS Link. En cuanto a eficiencia operativa, migraciones a plataformas modernas en la nube han reducido tiempos de desembolso de horas a minutos, liberando recursos para crecer.
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Cómo iniciar la modernización tecnológica del crédito
El mayor riesgo hoy no es actuar, sino hacerlo sin foco. La modernización tecnológica del crédito debe abordarse de forma estratégica.
Primero, es clave auditar el stack actual frente a los nuevos estándares. Luego, priorizar casos de uso con impacto directo en ingresos, riesgo o eficiencia. Finalmente, evaluar soluciones de plataforma que aceleren la ejecución y reduzcan la complejidad operativa.
Conclusión: 2026 y el futuro del crédito en América Latina
La modernización tecnológica del crédito en América Latina define el futuro del sector. 2026 marca un punto de no retorno. Las instituciones que no evolucionen enfrentarán una pérdida progresiva de relevancia, eficiencia y competitividad.
En este escenario, plataformas decisionales como la GDS Link Decisioning Platform ofrecen un camino claro para transformar la complejidad en ventaja competitiva, escalar con control y responder a un mercado cada vez más exigente. Descubra cómo preparar su estrategia de crédito para esta nueva etapa en https://www.gdslink.com.